No sabía como decirle todo lo que recorría mi cabeza
- ... este te he contado algún cuento?- le dije pensando que no me sentiría tan lorna.
- No, nunca lo has hecho- me susurro como si no hubiese querido hablar.
La segunda vez que hablé me di fuerzas para decirle lo que realmente tenía que decirle.
- n-n-no? - era evidente que las palabras no me salían.
Mierda, quiero despedirme, despedirme de ti, no verte más.
Él miraba al frente, yo lo veía de perfil. Sabía que lo iba a extrañar cada martes, iba a oirlo cantar en mi cabeza, iba a tocarlo en mis sueños ... mierda. Yo lo voy a dejar?
o es él quien me esta dejando a mi.

una balada.
ResponderEliminar